Jugar como el 1%

IMG_7673
Fotografía: Julio Salinas, IG: @juleosalinas, “Be different in your own way”

¿Hacer que las cosas pasen? ¿Realmente sabemos el significado de eso? Día a día en nuestras redes sociales encontramos fotografías con frases motivadoras, o cuando visitamos una librería vemos el típico libro de “Las 10 claves del éxito” pero… ¿Qué tal si en lugar de solo compartir la foto y leer la portada del libro nos damos el tiempo de analizar lo que “hacer que las cosas pasen” realmente quiere decir”

Una vez Andrés Oppenheimer (analista político) dijo que la necesidad es la madre de la creatividad y que o creamos o nos extinguimos. Nada más acertado con la realidad. Todos tenemos en nuestro ADN la necesidad de hacer que nuestros sueños se materialicen, y de esa necesidad pueden surgir ideas brillantes, pero el problema radica en que muchas veces no estamos dispuesto a reconocer que las oportunidades así como pueden aparecer también se pueden CREAR, y que aquella mente que no crea se vuelve obsoleta.

En países en vías de desarrollo como Nicaragua por muy triste que “suene” al momento de salir a buscar un trabajo, emprender un proyecto, hacer crecer tu negocio, etc., un apellido vale más que los conocimientos y habilidades que poseemos; no somos valorados por lo que somos capaces de hacer sino por los contactos que podemos tener, no estoy diciendo que tener contactos con influencia sea algo negativo, al contrario, son personas que a través de su consejo, experiencias y recomendaciones pueden ayudarnos en nuestro camino a la meta, sin embargo, eso solo debería de ser un agregado, no la principal razón por la cual se nos tome en cuenta y depositen confianza en nuestro potencial.

Es por eso que debemos aprender a jugar como ese 1%, nuestra competencia, como aquellos que están dispuestos a hacer las cosas de diferente manera a pesar de la crítica. Porque desde ya lo digo, si su temor es salir lastimado camino al éxito, están siguiendo la ruta equivocada. Solo triunfan aquellos que son capaces de escuchar una crítica sea negativa o positiva, tomar de ella lo que aporte y desechar lo que no sirva.

Retomando la situación en que muchos nos encontramos en Nicaragua, lo que nos queda son dos cosas, o seguir promoviendo esa cultura que desde mi punto de vista lleva a la mediocridad, o hacer que las cosas pasen y no esperar a que la vida nos abra el camino hacia las oportunidades que queremos; si la puerta tiene candados y está cerrada con muchas llaves, pues a pensar en trucos para quitar ese candado, y eso no se llama “forzar” se llama mostrarle al mundo y a nosotros mismos el valor de nuestro talento, significa darnos el lugar que merecemos, porque (y esto lo diré con mucha autoridad) ¿cómo podemos esperar que otros confíen en nosotros si ni nosotros mismos no somos capaces de creer en nuestras capacidades? ¿Queremos que los demás nos den nuestro lugar? Demostremos que ese lugar ya lo tenemos ¿Queremos respeto? Démonos a respetar reconociendo lo buenos que somos haciendo algo (y no, no es jactancia, es aceptar, interiorizar, tatuarnos en el alma de que tenemos potencial, de que hay algo que tenemos para dar).

El camino será duro para el que no nació en cuna de oro, lo digo por experiencia propia, pero el mérito será mayor y eso es algo que nadie puede quitarnos. Normalmente antes de echar a andar un proyecto que nos ha rondado por la cabeza durante mucho tiempo, nos ponemos las

12

las típicas barreras mentales de: “no creo ser lo suficientemente bueno” “¿y si no le gusto a la gente?” “No tengo el capital para hacerlo” “No tengo tiempo” por mencionar unos cuantos. Pues bien, para cada uno de esos pensamientos tengo una respuesta y desde ahí comienza TÚ tarea de hacer que las cosas pasen.

13

En el mundo siempre habrá alguien mejor que nosotros en el campo que sea, con más experiencia y habilidades desarrolladas, la diferencia entre ellos y nosotros radica en exactamente eso, un sello personal; y así como hay un número 1 entre miles de números 1, también existen miles de personas que se sentirán identificadas con nuestro trabajo, que creerán en nuestro proyecto si nosotros somos capaces de transmitir esa seguridad que necesitamos que otras personas también nos transmitan. Ahora bien, siendo más prácticos, voy a decirte una frase cliché pero que engloba una gran idea La práctica hace al maestro. ¿No sos lo suficientemente bueno? Pues no lo serás mientras sigan manteniendo todas esas ideas en tu mente sin siquiera escribirlas, discutirlas con alguien, o llevarlas a la acción, e intentarlo no vale, lo que realmente vale es hacerlo.

14

A las personas nunca les vamos a gustar por completo, y esto viene de la mano con las críticas constructivas o destructivas no que podemos recibir, sino que vamos a, como si 2+2 es igual 4. Recuerdo cuando tenía 16 años, a esa edad jamás hubiera tomado el riesgo de crear un blog, le tenía miedo a todo, pero principalmente a salir lastimada, con el tiempo me di cuenta que perdía más de lo que ganaba, pero una cosa es saberlo y otra muy diferente interiorizarlo, creerlo, vivir con ello y tomar  incluso lo mejor hasta de las opiniones más duras. Yo les aseguro que con el tiempo su sistema se vuelve inmune a la crítica, claro, cuando nosotros no les damos el poder de hacernos daño, porque, ellas pueden herirnos hasta donde nosotros se lo permitamos.

15

¿Querés dedicarte a la fotografía? ¿A la música? ¿A escribir? ¿A pintar? ¿Ganar dinero? Comenzá con las habilidades que ya tenés a mano, buscá la ayuda de personas que puedan darte un buen consejo, habla de tus intenciones, involucra a otros en el proceso y eso a su vez te ayudará a hacerte más a la idea de que tu proyecto ya ha empezado, de que estás haciendo algo. Hoy en día contamos con tecnología, internet, un mundo ampliado de posibilidades entonces ¿qué esperás para ofrecerle a la vida todo lo que tenés? Porque sí, es ella quien espera de nosotros, estamos equivocados si pensamos que es ella quien debe ofrecernos algo.

16

Todos jugamos diferentes roles que consumen gran parte de nuestro tiempo, pero recordemos que también somos personas con sueños, con metas, y esto quiere decir que de los 7 días a las semana y las 24 horas al día debemos habilitar un espacio para dejar que nuestras ideas fluyan, platicar y trabajar con ellas. Una agenda puede ser útil, pero de nada serviría si no estás comprometido con ello, si no estás casado con tu proyecto, si no estás dispuesto a hacer las cosas de diferente manera si querés ganar.

Hacer que las cosas pasen se trata de dejar de auto compadecernos y preguntarnos por qué no nacimos en una familia con más recursos, por qué no tenemos el apoyo suficiente de quienes queremos o de cuestionarnos por qué la vida es tan difícil. Si querés ser una persona de éxito y alcanzar tus metas, en este preciso instante quiero que te preguntes lo siguiente: ¿Qué estás haciendo hoy para estar en el lugar que deseas mañana?

De pequeñas acciones se construye la mejor versión de nosotros mismos.

Dedicado a cada artista, a cada soñador que decide salirse de lo cotidiano, de la regla, de lo que se espera, y rompe todos los esquemas. Acá una galería de fotos por @JuleoSalinas que representan lo que es hacer que las cosas pasen.

 


 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: